Debido a que la fabricación de cemento requiere temperaturas muy elevadas, los hornos resultan ideales para procesar desechos de manera segura: llantas trituradas, lodos residuales, desechos domésticos y biomasa (cáscaras de café y arroz), aserrín, residuos peligrosos y de manejo especial con valor calorífico.

La recuperación o valorización energética consiste en sustituir una parte de los combustibles fósiles empleados tradicionalmente, por combustibles obtenidos a partir de residuos la cual es una operación con todas las garantías para el medio ambiente y la salud, así como contribuir en la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero.




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